Milward's
Millennium Motorcycle Ride

Madre Africa

 

“No disparen hasta que vean el blanco de los ojos”, es la advertencia para los 100 soldados británicos que desesperadamente enfrentan un ataque de 4000 guerreros Zulu. Ellos vienen desde lejos, luego de una victoria masiva contra las fuerzas británicas. Los jóvenes guerreros, deseosos de lavar sus lanzas en sangre para ganar el derecho de casarse, desvían las balas inclinando sus resistentes y duros escudos.

Los británicos escuchan el canto de guerra Zulu detrás de un cerro adyacente. El príncipe Zulu aparece en el horizonte y grita. La montaña se torna negra con los cuerpos y entonces comienza una maratón de doce horas de valor en ambos lados.

Aquel día era el 22 de enero de 1879 en Rorkes Drift, Sudáfrica. La pequeña fuerza estuvo defendiendo un gran depósito de provisiones y un hospital. Fue el primer día de lucha después de que el rey Cetshwayo ignorase el ultimátum británico para disolver su creciente ejército Zulu.

El hospital cae ante los atacantes. Destrozados por el lodo y los restos de las paredes internas, los pacientes y los soldados libran una retirada luchadora a través del edificio. Un temerario rescate a través de la tierra del hombre muerto por espadas y lanzas los conduce a la fortaleza provisional de sacos de harina de maíz y cajas de galleta. Es el infierno. Los cuerpos negros amontonados en lo profundo. Los rifles Martini Henry no se detienen en las manos ardientes. La retirada Zulu deja a los británicos con apenas 600 municiones de las 20,000 iniciales. Once medallas de la Cruz de la Victoria fueron concedidas por Gran Bretaña, lo máximo para cualquier batalla. Lo mismo, si no más, hubiera sido ganado por los zulus.

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Un grupo de 15 turistas estaba sentado escuchando la batalla que era contada de nuevo por David Rattray en la oscuridad de la iglesia construida en el mismo sitio del almacén. David, internacionalmente conocido por sus paseos al campo de batalla y ganador del Premio de la Real Sociedad Geográfica Ness en 1999, me invitó a unirme al tour. Yo pasé algunas noches en su palaciego lodge (www.fugitives-drift-lodge.com) y experimenté las batallas a través de las emotivas historias de David. Fue mi gran gran tío que sirvió con el noveno Lancers y murió en el Rorkes Drift, de acuerdo con la historia familiar, quien me trajo a este lugar. El rancho de IXL en Wyoming, Estados Unidos, fue nombrado después de él. ¡David consultó su biblioteca y me dijo que no hubo ningún Milward en el Rorkes Drift y en el noveno Lancers!. Lo siento Milwards.

Dejé Argentina con un hasta luego a los muchos amigos que había hecho, en especial Jeremias Cifarelli, que me tuvo como huésped ¡mucho más tiempo de lo que él esperaba!. Te esperaré en Europa Jeremías. Por US$ 900 dólares me llevaron, en Malaysia Airlines, a Capetown, más o menos la mitad del precio, y en Sudáfrica suprimieron los cargos de importación.

Sudáfrica tiene once idiomas oficiales, uno de las cuales es el inglés, otro el Africaans y el resto son idiomas indígenas. Durante los próximos meses por lo menos estaré en países donde el inglés se entiende bien.

Pasé una semana en Capetown, en los backpackers en Long Street, luego con Greg Perkins y la familia del Club de Ulysses Motorcycle. Ellos llevan 40 años manejando ‘envejeciendo escandalosamente’. Organizamos una apresurada presentación para el grupo en la casa club de la motocicleta, me llevaron a dar una vuelta por el Cabo y me ayudaron con algunos acondicionamientos para la moto. ¡Alguien me dijo que mi moto se veía cansada, pero no tanto como yo después del descenso de Table Montain!. Pienso que mi motocicleta lo hará en casa, después de todo solo resta la distancia de Africa para llegar. Sin embargo, no sé acerca de mis dientes, ya tapé con el pegamento de epoxy un hueco en el lado izquierdo del cual se cayó el relleno, sintiendo que es inapropiado hacer frente a un dentista en este momento.

Manejé sobre el hermoso Garden Route en la costa del Océano Indico y me detengo en East London para encontrarme con el capítulo de Ulises donde permanezco con Rodney Hiles. El se fracturó un hueso del hombro al caer durante la carrera, donde corrí el circuito del Grand Prix. Fue una buena prueba para los amortiguadores de choque, mejorado por Terrence y su taller en el Ranger.

El Ranger (www.rangerlifecycle.com) es una motocicleta y un equipo del coche lateral disponible en varias formas. Puede ser utilizado por los trabajadores como una ambulancia, un medio y una unidad de educación, para una variedad de trabajos agrícolas, para atención médica e inmunización y por el policía y el servicio de bomberos. El gobierno local acaba de solicitar un conjunto de 20 unidades.

Además, he visitado el pequeño país de Lesoto, el reino en el cielo. Los basotos son mucho más confiados que los negros en Sudáfrica, probablemente porque nunca vivieron bajo el sistema del Apartheid. Thaba Bosiu (Montaña de la noche) es donde el jefe Moshoeshoe se defendió del ataque de los zulus y los blancos desde 1824.

Hay restos importantes de las viviendas del rey y del cementerio real de Lesoto. La vista desde aquí se extiende hacia lo lejos y de par en par y converso con dos obispos que están de visita. Más tarde, conduzco a través del Proyecto de Agua de las Alturas, la cual abastece de la mayor parte de agua a Sudáfrica y Lesoto y cruza la mitad del país, las abras de las montañas me recuerdan al lejano Perú. Desciendo por el Sani Pass de regreso a Sudáfrica, justo antes que se cierre la frontera. Tengo que subir y bajar otra vez y subir y bajar una vez más. No solo por diversión, sino para recuperar mi cubierta de gel del asiento, que ha sido muy querida para mi desde los Estados Unidos. Me caigo para evitar una colisión con un lento microbús lleno de monjes budistas. Con el pasaporte casi sellado consigo atravesar las dos puertas cerradas y acepto una noche de hospitalidad del lujoso Sani Pass Hotel

La democracia tiene solamente diez años de antigüedad desde la muerte del Apartheid, bajo el cual las creencias racistas fueron encerradas en leyes por 50 años. Siento el zumbido. Hay novedades y expectativas entre los negros. La gente, tanto negros como blancos, tiene gran respeto por Nelson Mandela. Estuve parado en su celda en la Robbend Island, a pocos kilómetros en las afueras de Capetown, donde él estuvo encarcelado durante 18 años. Muchos blancos dicen que ellos deseaban que el cambio hubiera llegado 20 años antes, pocos expresan un racismo abierto. Los blancos son ahora desempleados en el sentido tradicional y llegan a ser empleados de ellos mismos. Miles y miles de negros todavía viven en pueblos con casuchas, y aunque el gobierno está construyendo casas económicas, la situación de la vivienda aún aparece muy complicada y grave. ¡Le escribí a la fundación de Mandela pero él estaba demasiado ocupado para recibirme!

La delincuencia es la queja número no de los sudafricanos. Por supuesto eso proviene de la pobreza. La pobreza también se alinea con el HIV y Sida, con las mujeres dedicadas al comercio sexual después que sus esposos murieron de la enfermedad. Swaziland, desde donde estoy escribiendo, es ahora el líder mundial en casos de Sida. Swaziland, el país más pequeño en el sur del hemisferio, está orgulloso de mantener sus costumbres y cultura ancestrales. Consiguió ganar su total independencia después de defenderse de los ataques de los zulus, aliarse sutilmente con los británicos y no con los boers, los sudafricanos blancos, ni los portugueses en las inmediaciones de Mozambique.

Africa es animales. He visto hipopótamos jirafas y cebras. Una noche, en un campamento cerca de la playa la tierra se movía con algún espeluznante pequeño ser rastrero ­las sayonaras o sandalias no son cosa para Africa, obviamente. He tenido mordeduras de serpientes en mis brazos y una cobra con la cabeza girada lista para escupir veneno detuvo nuestro pequeño convoy en Rorkes Drift.

La música africana tiene mucho ritmo con un hermoso golpe suave. Nosotros provenimos de Africa originalmente y siento que la Madre Africa está abriendo sus brazos para darme la bienvenida en mi último continente. Marruecos allá vamos.

Simon
2 Junio 2004, South Africa

Simon Milward, on the road
simonrtw@hotmail.com
www.millennium-ride.com
A solo fundraising round the world ride on a handmade motorcycle. Supporting Doctors Without Borders, Motorcycle Outreach and democracy.

Traducción: Yvette Sierra Praeli

 


 

tps